¿Por qué tu infancia noventera te vende más que cualquier algoritmo?
He convertido a Oliver y Benji en gente de carne y hueso con IA y casi me da un ataque de nostalgia.
Confiesa, tú tampoco te despertabas los sábados a las 8 de la mañana para repasar la lección de historia, sino para pegarte de inmediato al televisor sin margen para el desayuno. Hay algo en la nostalgia que consigue desarmarnos por completo, bajando nuestras defensas emocionales en cero coma. Hoy he dejado los embudos de conversión a un lado para jugar con la Inteligencia Artificial y resucitar esos recuerdos que teníamos guardados bajo llave en el cerebro.
